Cuando nos lanzamos a emprender solemos centrarnos en ir ejecutando las acciones y resolviendo problemas a corto plazo. Por ejemplo, nos centramos en crear la web de nuestro negocio, su identidad visual, en diseñar su producto/servicio, en lanzarlo con acciones de marketing … pero no desde un plan de acción global sino desde un pensamiento táctico. Vamos resolviendo cada una de las tareas a corto plazo y por separado esperando unos resultados que no llegan como esperamos. Y ¿por qué?, porque no se está pensando de la manera correcta, con pensamiento estratégico.


“Los árboles no te dejan ver el bosque”

El pensamiento táctico o de oportunidad es el que busca soluciones inmediatas, a corto plazo. Busca llegar a la solución de forma rápida y con el menor esfuerzo, encontrándonos con muchas frustraciones por el camino.

El pensamiento estratégico (inicialmente usado por los militares) traza un plan de acción coordinado y enfocado hacia un logro relevante. Al usarlo sabemos exactamente lo que queremos y jamás nos desviaremos de la estrategia o escogeremos la primera oportunidad que se nos presente. Ya que, como dicen los jugadores de ajedrez ,“la primera oportunidad que se nos presenta nunca será la mejor opción” para conseguir nuestro objetivo.

Por otro lado, ninguna organización está aislada o puede actuar de forma autónoma y, tener un pensamiento estratégico nos va a ayudar a relacionarnos con nuestro entorno, a tener un mayor entendimiento sobre el momento que estamos viviendo, sobre nuestro mercado y  en cómo destacar sobre el resto de  profesionales.

Y, cambiar de un pensamiento táctico a uno estratégico, no es nada fácil.

No llega por inspiración, requiere mucha disciplina y ayuda. No nos han enseñado a pensar así.

Se necesitan mucha dosis de realismo,  capacidad de reflexión, de sintaxis y visión de conjunto. Y estas habilidades hay que desarrollarlas a través de la práctica.

Cómo desarrollar nuestro pensamiento estratégico para mejorar nuestra toma de decisiones y procesamiento de ideas.

1. Dedica tiempo a pensar.

El famoso fundador y CEO de Apple,  Steve Jobs, practicaba diariamente la atención plena (mindfunless) para gestionar sus propios pensamientos y gracias a ello conseguía:

- Mantener firme su enfoque y dirigir sus esfuerzos hacia objetivos claros.

- Reconocía los pequeños indicios de error a tiempo para cambiar de rumbo y tomar decisiones atrevidas e incomprensibles con el concepto de compra de la manzana mordida . Todo un hito empresarial.

- Identificaba el 30% de las cosas que eran realmente buenas del 70% de eran solo buenas y en las que debía enfocarse.

Gracias a que dedicaba tiempo a pensar se daba cuenta de lo que podía desviarle o distraerle de sus propósitos antes de que estos sucediesen , reconduciendo su mente hacia el foco elegido y ahorrándose muchas perdidas de tiempo y energía. Usaba la introspección para cambiar la forma en la que su mente funcionaba, algo conocido en psicología como meta-cognición


Sócrates: “no puedo enseñar nada a nadie pero si a hacerles pensar”

En mis talleres para que los asistentes dediquen tiempo a pensar  les planteo varios ejercicios. Centro su energía en aquellas cosas que pueden hacer,  en que se hagan preguntas sobre su negocio sin decirles lo que tienen que hacer. Ya que tener pensamiento estratégico no  significa que tengas que  quedarte pensando mirando para la pared, es crear algo y, en esa interacción vas concretando muchísimo más.

Una recomendación práctica: dedica todos los días a escribir tus hojas matutinas, como las describe Julia Cameron en su libro “ El camino del artista” Tres hojas diarias donde podrás vomitar todos tus pensamientos que podrás releer para reflexionar sobre ellos.


2. Mirar al futuro:  mira más allá

Mira una situación concreta de una manera mucho más global, ve más allá de lo extremadamente inmediato. Haz un análisis mucho más amplio tanto en tiempo como en sus factores. No es sólo un factor lo que lleva a un fenómeno. Son muchos factores.

Ponte en acción aplicando un sistema que puedas testar, un proceso- una serie de preguntas. El pensamiento estratégico necesita estructura. Necesita un sistema de métricas y enfoque.

Practica: 

Puedes descárgarte el Test de diagnostico de tu negocio que aplico con mis clientes y con el que conseguirás aprender un sistema  super sencillo con el que podrás analizar en qué punto está tu negocio y en qué tendrás que enfocarte para mejorar. Ésta potentisima  herramienta podrás rehacerla cada trimestre para testar y comparar resultados.


3. Determina la Motivación o causa que lleva a la acción  

Qué, por qué y para qué - por ejemplo el ejemplo del Batman y el Joker. Batman tiene un claro pensamiento estratégico pero el Joker no lo hace por dinero, no por poder… no se puede descubrir lo que motiva al sujeto hace que el pensamiento estratégico fracase.

A partir de la creación de moodboard / mapas visuales analizarás de manera sencilla temas tan relevantes como en qué punto estás o hacia donde quieres ir.

El pensar desde mapas mentales estas haciendo que ese pensamiento se materialice y puedas reformularlo y PENSAR.

Práctica: Un tablero / mapa de visión o moodboard es un collage (conjunto de imágenes textos, iconos..) donde todas las imágenes o textos que utilizarás te ayudarán a desencadenar una emoción , un sentimiento o una motivación para conseguir un objetivo, alcanzar tus metas y poner foco en tu negocio.

Una metodología que puede ayudarte a adquirir un pensamiento estratégico es hacer el mapa de visión de tu negocio y tratarlo como si lo arrancases de 0. Básicamente es tratar a tu negocio como si arrancase desde 0 y así podrás reformularte la siguiente pregunta ¿todo lo que he hecho hasta hoy ha tenido algún sentido?

Con varias imágenes (15-20) construye la visión de tu negocio. Como te gustaría verte a ti y a tu negocio de aquí a 5 años

Descárgate mi guía gratuita en la que te cuento cómo hacerlo.


4. Alianzas estratégicas.

 La unión hace la fuerza. Mira más allá de tu mercado y crea sinergias para ampliar tu nicho y conseguir un beneficio mutuo.

Un claro ejemplo de este tipo de estrategias en Nike y Apple.

5. Analiza qué estrategias puedes llevar a cabo para transformar tu industria

Analiza la industria, el momento histórico que vivimos, la evolución del sector y cómo, con estas circunstancias podemos hacer crecer el negocio. Te conviertes en una agente del cambio. Te mueves en algo mas grande y de alto alcance.
Un ejemplo claro es Elon Musk, cofundador de Tesla que está obligando a que otras empresas del automóvil produzcan modelos de este tipo.

6. Creación de un Plan. Como llegar a nuestro objetivo desde varios escenarios. 

Pasos para llegar a tu meta, y ésto llevado al contexto.

Crear varios escenarios y cómo se va a reaccionar ante ellas. Un ejercico perfecto es aplicar la técnica de los 10 puntos.


Conclusión

La mejor forma en que puedes emplear tu tiempo es parándote a pensar con estrategia.

Piensa hacia dónde te diriges, analiza qué está ocurriendo a tu alrededor,

cómo está tu mercado, crea una visión más global de tu negocio ya que, es la que te ayudará a saber qué estrategia seguir y qué acciones implementar para ello.

Recuerda que una táctica es algo a corto plazo y que, puede darte beneficios, pero no será la opción correcta, a diferencia de la estrategia que  te dará beneficios a largo plazo.