Los emprendedores somos optimistas por naturaleza, perseverantes y flexibles, y esto puede dirigirnos hacia un gran peligro. Se cuenta mucho sobre emprendedores de éxito pero poco sobre los que perseveraron durante demasiado tiempo y por culpa de ello tuvieron que empezar de cero. Aprender a ser flexibles y cambiar de rumbo es algo a lo que tenemos que estar preparados y es poco lo que se enseña sobre ello.

Desde que tengo uso de razón he querido emprender y con 25 años monté mi primer negocio on-line. El negocio inicialmente partía de un presupuesto controlado y orgánico, pero mi confianza y convicción por la idea captó la atención de otros y el proyecto terminó por convertirse en una startup. De repente, me vi manejando más dinero del que había visto en mi vida, con una idea totalmente nueva y fértil en nuestro país, tanto que sólo 3 empresas nos habíamos lanzado a por ella.

bruma emprende
Mi propósito  era firme y mi convicción por introducir un negocio que fomentaba la economía circular en España también. Como buena publicista y RRPP desarrollé un completo Plan de Marketing, una plataforma on-line impresionante, un plan de negocio… pero me faltó lo más importante, que alguien me hubiese enseñado a crear una Start Up, a entender cómo gestionar y controlar un servicio en condiciones de incertidumbre extrema.  En mi cabeza estaba la convicción de que, si tenías una gran idea que resolviera un problema al consumidor, si era innovadora, ofrecía un buen producto, contaba con un buen equipo y se trabajaba de sol a sol el éxito estaba asegurado. El problema es que no siempre es así.  

Ser una emprendedora autodidacta supuso haber tomado buenas pero también muy malas decisiones, en aprender a base de errores y perder mucha confianza y dinero por el camino.

Después de más de 10 años como emprendedora y CEO puedo decir que no se enseña a emprender bien en nuestro país, al contrario, se distorsiona el perfil del emprendedor,  se estigmatiza el fracaso y se enseña desde modelos obsoletos y poco eficientes.
Emprender online no es difícil, lo difícil es no perderte en un mar de acciones y opciones. En mi caso, mi inexperiencia e inmadurez me hizo empezar la casa por el tejado y no actuar con la máxima que hoy es la base de mis acciones. En lo simple está el éxito.

En mi caso he tenido que aprender a base de prueba error y, a día de hoy te aseguro una cosa, en la simplicidad está el éxito. Cuanto más fácil sea el proceso, más posibilidades de éxito vas a tener y vas a obtener mejores resultados.

Lo más importante no es la idea, ni siquiera el trabajo duro, lo más importante es escucharte a ti mismo, qué es lo que quieres aportar y si ésta realmente cubre una necesidad real en el mercado. Si no escuchas a tu consumidor estás perdido. Crea un producto mínimo viable y lánzalo cuanto antes, ya que es entonces cuando empezarás a conocer las verdaderos problemas de tu comunidad/cliente y podrás resolverlos.
MI PROPÓSITO:

Ayudar a emprendedores que quieren mejorar el mundo en el que vivimos a conseguir conectar con su comunidad y mejorar exponencialmente sus resultados de ventas con acciones minimalistas.

"Antes mi marca no tenia una personalidad definida y usaba mi web o redes sociales como una gallina sin cabeza. Contrataba a expertos de cada cosa sin foco. Hacia lo que veía que hacían los demás ¡y punto!. Terminé odiando internet. Ahora lo veo todo distinto, mucho más fácil. Uso un sistema que sólo tengo que repetir una y otra vez mientras mis clientes y comunidad online aumentan"

Camen Blanco: Founder A Torre de Laxe

Conoce su caso de éxito

Consigue mejorar tus resultados con acciones simples.

Emprender online no es difícil, lo difícil es no perderte en un mar de acciones y opciones. En mi caso, mi inexperiencia e inmadurez me hizo empezar la casa por el tejado y no actuar con la máxima que hoy es la base de mis acciones. En lo simple está el éxito..